En las décadas de 1970 y 1980, en Senegal, una sequía devastadora provocó un éxodo rural y asentamientos masivos alrededor de la capital, Dakar. El rápido crecimiento demográfico, combinado con una densificación urbana mal controlada generaron una expansión de los suburbios informales de la ciudad, en los que hoy viven más de 1,8 millones de personas. 

Estos suburbios incluyen asentamientos en tierras bajas, que antes de la sequía eran pantanos. En 1987, se produjo una inundación notable en los alrededores de Dakar, y, desde entonces, esta se repite cada año durante la época de lluvias. El agua se acumula en las zonas pantanosas e inunda las casas de las personas constantemente. 

A pesar de las mejoras que se realizaron a través de proyectos del estado para el control de las inundaciones, sigue habiendo riesgo de inundación en muchos de los distritos periféricos de Dakar, y el agua sigue causando daños considerables en los espacios públicos y en las viviendas autoconstruidas. Con el cambio climático, que incrementó la cantidad de temporales fuertes, el problema se exacerbó aún más. 

Con base en las respuestas de las comunidades locales a esta situación, en 2014, se estructuró un programa impulsado por la comunidad, que trabaja desde entonces para mejorar la calidad de vida y la resiliencia ante las inundaciones de estas áreas suburbanas informales. El Programa de Mejora de la Vivienda y el Entorno Habitacional para Personas Vulnerables de Barrios Precarios está liderado por la comunidad, que se organiza en la Federación Senegalesa de Residentes (una federación de grupos de ahorros dirigida por mujeres), con el apoyo de la ONG local urbaSEN. 

 Hasta ahora, el programa tuvo un impacto positivo directo sobre más de 20.000 personas, incluidos los 15.000 miembros de la Federación, 8.000 personas cuyas casas se reformaron y 600 personas artesanas que se capacitaron o involucraron en proyectos de construcción.  

El proyecto en la práctica  

Desde su conformación en 2014, la Federación Senegalesa de Residentes creció rápidamente y hoy cuenta con 570 grupos de ahorro. Un 96 por ciento de los 15.000 miembros son mujeres. Estas reúnen todos sus ahorros de manera colectiva y pueden adquirir préstamos de un fondo de rotación para realizar trabajos de mejoras. 

Las actividades de la Federación cuentan con el apoyo de urbaSEN, que está conformada por 22 profesionales, incluidos planificadores urbanos, ingenieros, arquitectos, economistas y trabajadores sociales. La organización ofrece asistencia técnica a la Federación, supervisa los trabajos de construcción y capacita a los residentes para que mejoren sus viviendas, la administración de las aguas residuales y la infraestructura para el agua pluvial. 

Organizadas en subgrupos, las integrantes de la Federación participan en todas las etapas de la implementación del proyecto, incluido el propio inicio, para el que organizan y realizan actividades de concientización en sus distritos. También planifican y gestionan infraestructura de saneamiento colectivo y generan la documentación necesaria para la futura regularización de la tenencia de las tierras. Para esto, recopilan datos socioeconómicos y demográficos sobre los barrios informales, mediante encuestas, mapeos con drones y georreferenciación. 

UrbaSEN ofrece capacitaciones a los residentes, en especial a las personas más jóvenes, para que realicen esta recopilación de datos, y también a funcionarios públicos. La participación de las autoridades locales ayuda a que estas comprendan mejor los problemas de desarrollo que los residentes de asentamientos informales identifican y mapean. Este trabajo de apoyo civil propició la creación de una oficina municipal de planificación urbana y 18 acuerdos de colaboración entre urbaSEN y diferentes municipios. Mediante estos acuerdos, se capacita a funcionarios públicos, y se obtienen terrenos públicos, financiación o maquinaria para implementar las actividades de mejora de los barrios. Hasta ahora, se llevó a cabo un mapeo con drones en ocho municipios, a fin de facilitar la toma de decisiones basada en evidencia.  

Para financiar los trabajos, UrbaSEN también administra el fondo de rotación de la Federación, que es la única manera de ahorrar y adquirir préstamos que tienen los grupos excluidos del sistema bancario y de microfinanciación tradicional debido a sus ingresos irregulares o extremadamente bajos, la falta de títulos o la imposibilidad de proporcionar garantías financieras. La Federación apoya a sus grupos de ahorros mediante capacitaciones sobre gestión administrativa y financiera, y mediante el desarrollo de actividades para la generación de ingresos, como la producción agrícola. 

Desde 2011, urbaSEN recibe apoyo de la asociación francosuiza urbaMonde, que los ayuda con tareas de desarrollo estratégico, recaudación internacional de fondos, elaboración de informes y vinculación con socios de otros países. 

Hasta ahora, a través del programa, se llevaron a cabo 800 proyectos de reconstrucción y mejora de viviendas con préstamos de hasta 984.000 francos CFA (1.600 dólares) del fondo de rotación de la Federación. Gracias a estos, se redujo la vulnerabilidad ante inundaciones y se mejoró la calidad de vida de los residentes. Además, se implementaron 100 proyectos de saneamiento y espacios públicos con préstamos colectivos, por ejemplo, la creación de áreas públicas de esparcimiento y parques de juegos, cuencas para agua pluvial, instalaciones sanitarias, estructuras para la administración del agua de lluvia, aceras con drenaje, pozos de filtración y barreras para el agua. Estos proyectos mejoran el entorno habitacional y hacen que las comunidades tengan más resiliencia ante los efectos del cambio climático. 

Mediante colaboraciones con la Agencia Nacional de Aviación Civil y Meteorología (ANACIM, por su sigla en francés), y a través del programa, también se implementó un sistema de alerta temprana de inundaciones, que envía advertencias por SMS a los residentes antes de un temporal fuerte. 

Financiación 

El presupuesto que administraron urbaSEN y la Federación en 2021 fue de 196 millones de francos CFA (320.000 dólares). Los trabajos de mejora de las casas y la infraestructura de la comunidad se financian a través del fondo de rotación de la Federación, que hoy cuenta con 590 millones de francos CFA (960.000 dólares) aproximadamente. 

El fondo tiene varias fuentes, por ejemplo, préstamos de instituciones internacionales (72,8 por ciento); aportes mensuales de grupos de ahorros (19,5 por ciento); préstamos solidarios de cooperativas de vivienda suizas y particulares (2,7 por ciento); e intereses de cuotas de devoluciones de préstamos (5 por ciento). 

Desde su creación, el fondo otorgó 805 préstamos a los miembros, por un monto promedio de 704.000 francos CFA (1.445 dólares), que, generalmente se devuelven durante los 20 meses posteriores a la finalización de los trabajos de mejora de las casas. La tasa de amortización es del 92 por ciento. En caso de que alguien tenga dificultades para pagar las cuotas, estas pueden adaptarse a la nueva situación de la familia. 

Impacto social  

Un impacto significativo que tiene el programa se observa en la manera en que este empodera a las mujeres y modifica la perspectiva cultural del rol que estas tienen en la sociedad. En Senegal, es muy raro que las mujeres participen en las tareas de construcción, incluso en las casas construidas por las propias familias. La Federación y urbaSEN están generando un cambio en este sentido, al capacitar a mujeres para que supervisen el trabajo que se realiza en sus casas (en su mayoría, por hombres constructores) y al permitirles identificar e indicar posibles errores técnicos durante el proceso. El equipo técnico de urbaSEN, que está conformado por mujeres en un 50 por ciento, también supervisa las obras. 

Gracias a este empoderamiento, se están eligiendo más mujeres para ocupar cargos en organismos locales. En 2022, se eligió a 50 mujeres miembro de la Federación para trabajar en concejos municipales, en comparación con las 12 que habían sido electas en 2014. 

La recopilación extensiva de datos del programa es una parte fundamental del proceso de regularización de la tenencia de tierras en asentamientos urbanos informales de Senegal, en los que viven cerca de 2,5 millones de personas. Estos datos ayudan a establecer un certificado de ocupación para residentes, y se espera que la elaboración de estos certificados agilice la emisión de títulos legales de tierra por parte del gobierno. 

Impacto ambiental 

El programa se estableció como respuesta a las inundaciones y los efectos del cambio climático sobre los asentamientos informales, y se basa en pilares ambientales muy sólidos. La introducción de desagües adecuados y la regulación del flujo de aguas superficiales ayudan a reducir el riesgo de inundación, mientras que los programas educativos intentan evitar comportamientos que afectan de forma negativa al medioambiente, como la contaminación de aguas subterráneas, la erosión de pantanos y el vertido de residuos. 

El desarrollo de espacios públicos verdes, la inclusión de instalaciones sanitarias y la mejora en la gestión de los residuos aumentaron el nivel de higiene y la salud general de los residentes. 

Durante la construcción, se usan técnicas y materiales respetuosos con el medioambiente, como ladrillos de tierra comprimida y bombas de agua con alimentación solar. Se capacitó a algunos de los subgrupos de la Federación para que usen totoras (una planta invasora) en actividades para la generación de ingresos, como el secado y tejido de las fibras para hacer esterillas y cercos. 

En 2023, se usarán ladrillos y aislamientos de arcilla y totora para la construcción de un distrito verde con 150 casas (denominado Cité-FSH), en un lote de tierras de propiedad colectiva, a cargo de la nueva cooperativa de residentes de la Federación. Un acuerdo legal y financiero inspirado en el modelo de Fideicomiso de la Tierra garantizará que no sea posible ningún tipo de especulación inmobiliaria y protegerá la seguridad de la tenencia y la asequibilidad del proyecto en el largo plazo. 

Transferibilidad y expansión 

A nivel regional, urbaSEN y la Federación ya inspiraron y asesoraron a diversos socios (como GRDR en Guinea Bisáu y Yaam Solidarité en Burkina Faso) para que prueben el mismo modelo. También se están replicando algunas herramientas y métodos, como el mapeo con drones, la recopilación participativa de datos y la financiación mediante fondos de rotación. En 2023, se conformará una red regional oficial de confederaciones de residentes de los países miembro de la Unión Económica y Monetaria de África Occidental (UEMOA, por su sigla en francés), para fortalecer las colaboraciones y el intercambio entre pares. 

Este proyecto tiene una visión a largo plazo, y no hay una fecha de finalización establecida. Con el apoyo de urbaSEN, la Federación se convirtió en un agente clave para el desarrollo urbano local. Su influencia seguirá creciendo a medida que se unan más miembros a los grupos de ahorros, y se establezcan más asociaciones estratégicas con municipalidades, ministerios y organismos estatales, todos con el objetivo común de mejorar la calidad de vida y la resiliencia ante el cambio climático en los suburbios de las ciudades de Senegal.  

En 2023, el proyecto Cité-FSH en terrenos no urbanizados cambiará la escala del programa y mostrará que, con el apoyo técnico adecuado, las mujeres de bajos ingresos empoderadas y organizadas pueden llevar adelante un proyecto pionero de un distrito verde en África.