El cambio climático está causando un aumento de las condiciones meteorológicas extremas en todo el mundo. Fenómenos como inundaciones, tormentas, olas de calor y sequías son cada vez más frecuentes y pueden ser particularmente catastróficos para los mil millones de personas de todo el mundo que no tienen una casa digna.

A medida que más personas se mudan a las ciudades, muchas veces se ven obligadas a construir sus casas en terrenos inestables de “asentamientos informales”. Generalmente, estas comunidades no oficiales no cuentan con infraestructura y servicios básicos (como calles pavimentadas, desagües y cloacas), por lo que quedan especialmente vulnerables a los efectos de las condiciones meteorológicas extremas. A pesar de esto, muchas personas que viven en asentamientos informales no tienen acceso a servicios de información sobre la meteorología y el clima. En los casos en los que sí pueden acceder a estos datos, la información suele ser demasiado técnica y difícil de comprender, o, simplemente, no muy útil para los residentes de estas comunidades.

DARAJA (Developing Risk Awareness through Joint Action o Generación de Conciencia sobre Riesgos mediante la Acción Conjunta) es un sistema de pronóstico del clima y alerta temprana. Les ofrece a las personas que viven en comunidades urbanas informales información regular y confiable sobre el clima para que puedan protegerse a sí mismas y a sus fuentes de ingresos mediante acciones preventivas, al anticiparse a acontecimientos meteorológicos graves.

El servicio opera en dos ciudades de África del Este: Nairobi, en Kenia; y Dar es Salaam, en Tanzania. Cerca del 70 por ciento de la población de estas ciudades vive en asentamientos informales. Ambas ciudades se están expandiendo, ya que cada vez más personas llegan de zonas rurales, y suelen inundarse durante las épocas de lluvias fuertes.

La dirección de DARAJA está a cargo de Resurgence, una empresa social global de diseño, comunicaciones y asesoramiento que se especializa en la gestión del riesgo climático y la resiliencia en las ciudades. Resurgence trabaja en colaboración con organizaciones locales que operan en asentamientos informales para ayudar a las personas a reparar sus casas y a mejorar los espacios públicos, a fin de reducir el riesgo de daños relacionados con el clima.

Desde septiembre de 2018, DARAJA ha proporcionado un mejor acceso a información meteorológica a más de 980.000 personas. En cinco años, Resurgence espera que el servicio esté disponible para 250 millones de residentes de asentamientos informales de 30 ciudades de todo el mundo.

El proyecto en la práctica

DARAJA es uno de los primeros proyectos de este tipo que se centra en las comunidades urbanas, en vez de en las rurales. Resurgence hizo una investigación sobre la manera en que las personas que viven en asentamientos informales preferían acceder a información meteorológica (por ejemplo, televisión, radio, celulares, etc.), y, luego, creó una red de socios para diseñar el servicio en conjunto. Esta red incluyó meteorólogos, climatólogos, presentadores o locutores, funcionarios de la ciudad, agencias de gestión de catástrofes y, lo más importante, las personas que usarían el servicio. Una campaña en redes sociales y agrupaciones de la comunidad ayudaron a divulgar información sobre DARAJA, para hacer que las personas se involucraran y supieran cómo acceder a los pronósticos, interpretarlos y utilizarlos.

En Resurgence, querían que DARAJA fuera distinto a los pronósticos meteorológicos institucionales tradicionales, que suelen ser difíciles de entender. Líderes de la comunidad, en representación de mujeres, grupos de ahorro, grupos religiosos y grupos de jóvenes, entre otros, participaron en talleres sobre diseño en los que ayudaron a dar forma al servicio durante las etapas de desarrollo.

Este ida y vuelta con la comunidad ayudó a DARAJA a desarrollar iconos fáciles de comprender en idiomas locales. La información se adapta en función de las necesidades del lugar, y varía desde pronósticos del clima diarios por radio y televisión, hasta un “sistema de comunicación comunitario”. Algunos ejemplos de esto son líderes de la comunidad capacitados para divulgar alertas meteorológicas graves todas las semanas a través de mensajes de texto, llamadas telefónicas y el boca a boca.

DARAJA significa “puente” en suajili, y uno de los principales objetivos del servicio es generar vínculos entre las comunidades de asentamientos informales, los proveedores de información meteorológica y las autoridades municipales. Ahora, la comunidad tiene un contacto regular con funcionarios de los gobiernos local y central y los meteorólogos, a través de reuniones por temporada y un grupo de WhatsApp.

Además de ofrecer información meteorológica fundamental, DARAJA alienta a las personas a que se protejan activamente contra las condiciones climáticas adversas. Por ejemplo, pueden colocar sus pertenencias de valor en lugares que no estén expuestos a posibles daños y hacer refacciones en sus casas para mejorar la seguridad estructural y reducir el riesgo de potenciales desgracias.

La supervisión de estas actividades está a cargo de socios locales: Kounkuey Design Initiative (KDI), en Kenia, y Centre for Community Initiatives (CCI), en Tanzania. En Dar es Salaam, CCI también realiza trabajos para mejorar la infraestructura de la comunidad, como limpiar desagües para mejorar la escorrentía del agua, fortalecer las instalaciones sanitarias, y alentar a los administradores a que reparen los edificios educativos dañados.

Impacto social y ambiental

Resurgence logró que 67 organizaciones participaran en los programas piloto de DARAJA en Kenia y Tanzania. El enfoque centrado en la comunidad para desarrollar el servicio también propició la conformación de nuevas agrupaciones locales, como Weather Mtaani (“Barrio Clima”). DARAJA seleccionó voluntarios para formar este grupo y filmar videos breves para generar conciencia pública sobre la importancia de la información meteorológica para la comunidad.

Investigaciones realizadas antes y después del lanzamiento de DARAJA involucraron a más de 700 familias de todas las zonas de Nairobi y Dar es Salaam, y los resultados mostraron que el servicio llegó a muchas personas en ambas ciudades. Hoy, en Nairobi, un 93 por ciento de los residentes de asentamientos informales reciben información meteorológica, en comparación con un 56 por ciento antes del lanzamiento del servicio. La misma proporción de residentes afirma que comprenden muy bien la información, y un 80 por ciento dice que el lenguaje que se utiliza es el principal motivo de esa claridad. En Dar es Salaam, un 93 por ciento de los residentes de asentamientos informales recibe información meteorológica, en comparación con un 74 por ciento antes del lanzamiento del servicio. La característica más popular del servicio son los consejos que ofrece (80 por ciento).

Gracias a DARAJA, las personas se sienten mucho más preparadas para las malas condiciones climáticas. El servicio generó un 300 por ciento de aumento en las reparaciones de casas que se realizan como respuesta a los pronósticos meteorológicos en Nairobi, y un 122 por ciento de aumento en Dar es Salaam. Estas obras incluyen la construcción de cimientos para las edificaciones, la impermeabilización de muros, la elevación de umbrales y la limpieza de desagües. Los materiales que se usan para las obras de mejora de casas y espacios públicos se obtienen de fuentes locales, para que las comunidades puedan mantener, reparar y sustituir los elementos con facilidad.

Muchas personas creen que estas medidas salvaron sus fuentes de ingresos y les permitieron proteger sus pertenencias (un 76 por ciento en Nairobi y un 81 por ciento en Dar es Salaam).

Financiación

Los costos operativos de Resurgence se cubren con una combinación de subsidios de fundaciones e ingresos por consultorías. El proyecto DARAJA recibió 2.000.000 de dólares en total del Ministerio de Relaciones Exteriores y de la Mancomunidad de Naciones (FCDO) del Reino Unido; el Servicio de Información Meteorológica y Climática para África (WISER); Climate KIC; la Agencia Alemana para la Cooperación Internacional (GIZ) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (UNDP) África.

Los fondos para DARAJA están garantizados hasta la fecha de finalización prevista en 2025. El presupuesto anual del servicio es de 300.000 dólares. Esto incluye a Kenia y Tanzania, así como proyectos de desarrollo en Sudán, Uganda y Etiopía.

Recientemente, Resurgence recibió un subsidio de 250.000 dólares de la Lloyd’s Register Foundation como una ayuda adicional para DARAJA en Kenia, Tanzania y Uganda.

En Tanzania, los residentes destinan aproximadamente de 50.000 a 100.000 chelines tanzanos (de 21 a 40 dólares) a mejoras de viviendas. En Kenia, el socio local KDI no financia mejoras de viviendas (estas están a cargo de los propios residentes), pero sí financia las mejoras de espacios públicos y comunitarios de asentamientos informales. Los residentes hacen un aporte de un cinco por ciento de los fondos para estos proyectos, ya sea a través de préstamos o de pagos en especie, al ofrecer su mano de obra.

Transferibilidad y expansión

Resurgence tiene planes ambiciosos para ampliar DARAJA y ya se está trabajando para expandir el servicio en África Oriental, financiado por una subvención de dos años y medio de la Oficina de Asuntos Exteriores, Commonwealth y Desarrollo del Reino Unido a través de los Servicios de Información Meteorológica y Climática (WISER) programa dirigido por la Met Office.

El programa de expansión regional de DARAJA en África del Este se centrará en la previsión y disminución de fenómenos de calor extremo y sequías. Los países y las ciudades a los que se apunta incluyen a Sudán (Jartum), Uganda (Kampala), Tanzania (Dar es Salaam), Kenia (Nairobi) y Etiopía (Adís Abeba). En la actualidad, DARAJA trabaja junto a Slum Dwellers International (SDI) en varios de estos lugares.

Resurgence quiere adaptar DARAJA para su uso en pequeños estados insulares, y estableció un proyecto piloto en Kingston, Jamaica, financiado por la iniciativa CREWS de la Organización Meteorológica Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo.

Resurgence también está investigando la manera de financiar DARAJA de forma local, en lugar de depender de fondos internacionales, y espera aprender de otras iniciativas urbanas para lograrlo.

A pesar de su aparente simplicidad, DARAJA ya tuvo un impacto positivo sobre las vidas de casi un millón de personas. A medida que los efectos de la emergencia climática global sean más y más evidentes, la necesidad de sus servicios aumentará. En DARAJA, son conscientes de esto y están trabajando duro para alcanzar su objetivo de que, para 2030, mil millones de personas vulnerables estén más protegidas contra las catástrofes meteorológicas.

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