La Oficina del Historiador de la Ciudad de la Habana (OHCH) fue establecida por la Alcaldía de La Habana en 1938 como una institución pública autónoma con el mandato de preservar el patrimonio cultural de la capital. En 1982, La Habana Vieja fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La OHCH adquirió legalmente a partir de 1993 el derecho de cobrar impuestos a las organizaciones que hacían negocios dentro de La Habana Vieja, establecer sus propias empresas comerciales en los sectores de bienes raíces, construcción y turismo, e invertir parte de sus ganancias en la restauración del distrito histórico. Las capacidades de las comunidades se construyen a través del financiamiento de las instalaciones comunitarias y de los programas sociales para los residentes locales, así como a través de la reparación y rehabilitación de edificios residenciales de forma participativa. Hasta la fecha, se han entregado viviendas dignas a cerca de 3.900 personas de bajos ingresos que vivían en condiciones de alto riesgo o de hacinamiento, a través de la rehabilitación de edificios y de nuevas construcciones. La rehabilitación colectiva y participativa ha ayudado a prevenir el aburguesamiento en una área muy apetecida.

 

Descripción del Proyecto

Fines y Objetivos

Los principales objetivos del programa de vivienda en La Habana Vieja incluyen el mantenimiento de su carácter residencial, incluido en las políticas de desarrollo, la rehabilitación de los edificios históricos para fines de vivienda, el mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes, evitar el aburguesamiento y asegurar que los residentes locales puedan permanecer en el área. Los principales beneficiarios del proyecto son los residentes locales de La Habana Vieja.

Contexto

Desde mediados del siglo XIX, con el continuo crecimiento de la ciudad de La Habana y el surgimiento de nuevos barrios en el sur (El Cerro) y el oeste (El Vedado), la mayoría de edificios de La Habana Vieja cayeron gradualmente en el abandono: muchas de las mansiones de la vieja ciudad fueron subdivididas en en cuartos para alquilar, por lo que al día de hoy los residentes del centro de la ciudad enfrentan condiciones de hacinamiento, mala ventilación y riesgos de seguridad estructural. Un censo llevado a cabo en La Habana Vieja en el año 2001 identificó a la vivienda como uno de los más acuciantes problemas en el área, pues más del 40% de las más de 20.000 viviendas y departamentos que existen en el área no cumplen las condiciones de habitabilidad mínimas. Estas condiciones se han visto exacerbadas por una inadecuada infraestructura urbana – especialmente en relación con el suministro de agua potable y la recolección de desechos – así como daños a los edificios como resultado de los desastres naturales.  A más de centrase en estos problemas físicos y estructurales, el objetivo de este programa es enfrentar una serie de presiones sociales y económicas que afectan a las familias de bajos ingresos de La Habana Vieja.

Rasgos Clave

A través de un proceso que prioriza la participación de la comunidad, los residentes se involucran en la restauración y la construcción de sus hogares. Los elementos claves del programa incluyen:

  • Restauración y rehabilitación de edificios residenciales históricos en áreas de alta prioridad de La Habana Vieja, concentradas alrededor de las cuatro plazas principales, Plaza Vieja, Plaza de Armas, la Catedral y San Francisco y de los ejes que las interconectan.
  • Mejoramiento del parque de vivienda en el barrio San Isidro, incluyendo tanto la rehabilitación de los edificios existentes como la construcción de nuevas viviendas, así como también la construcción de instalaciones comunitarias y desarrollo de actividades sociales y culturales.
  • Construcción de nuevas viviendas en algunos barrios, como Alamar (al este de la ciudad) y Capdevila (al suroeste de La Habana).
  • Vivienda de reubicación temporal, entregada localmente para albergar a hasta 53 familias a la vez, mientras se ejecuta la rehabilitación.
  • Viviendas asistenciales para personas de la tercera edad, con 40 apartamentos construidos en tres instalaciones en La Habana Vieja, en los que se alojan 53 residentes mayores y se les brinda atención de salud, asistencia y una diversidad de actividades sociales y culturales. Un cuarto proyecto está en marcha.
  • Un programa preventivo diseñado para restablecer la estabilidad y eliminar las causas de deterioro (p. ej. humedad, filtración).
  • Programas de desarrollo local (Calle Obispo, Bloque 148, Prado): vivienda, pequeños locales comerciales y gastronómicos e instalaciones comunitarias.

Cobertura de Costos

De 1991 a 2001, aproximadamente US$10 millones anuales han sido entregados por el presupuesto del estado para financiar el proyecto.  Desde el año de 1994, la OHCH se encuentra autofinanciando las inversiones y gestionando varios de sus proyectos.  La OHCH consigue fondos de sus propias empresas comerciales, estabilizados en los últimos tiempos en alrededor de US$40 millones anuales, así como del cobro de una contribución a la rehabilitación, gravado a los negocios que funcionan en La Habana Vieja (en cantidades que varían del 1 al 5% de sus ingresos brutos, dependiendo de si trabajan con Pesos Cubanos (CUP) o Pesos Cubanos Convertibles (CUC). También desde 1994 se ha conseguido financiamiento adicional por un monto de US$20.7 millones a través de la cooperación internacional, que incluye a una diversidad de gobiernos nacionales y locales de diferentes países, ONGs y organismos internacionales para la implementación de proyectos sociales específicos (educación, salud y vivienda).

Impacto

  • El proyecto ha mejorado considerablemente las condiciones de vida y ha reducido los riesgos asociados con problemas medioambientales y estructurales.
  • Según una encuesta llevada a cabo por especialistas del Plan Maestro, el 60% de la población general del área dijo haberse sentido beneficiada por los cambios producidos en el área, mientras que el 70% de los entrevistados expresó que les gustaría seguir viviendo en La Habana Vieja. Un 95% manifestó que el programa de restauración es beneficioso. Los residentes tienen un sentimiento de orgullo.
  • A través del trabajo de la OHCH, incluyendo su programa de vivienda, la preservación histórica ha llegado a constituirse en el actor principal de la revitalización de la economía local y de los barrios urbanos en la ciudad capital de Cuba.

 

¿Por qué es innovador?

  • Una innovación clave es el modelo de gestión integral, financieramente sustentable, desarrollado por la OHCH, en el cual las ganancias generadas por sus empresas comerciales en los sectores de bienes raíces y turismo son reinvertidos en programas sociales y en la rehabilitación de viviendas.
  • Desarrollo de una estrategia participativa para la restauración de edificios históricos, centrada en mantener a los residentes en el centro de la ciudad (a diferencia de muchos otros proyectos de patrimonio en la región).  La mayoría de los residentes permanecen en el área y en general se ha evitado el aburguesamiento, en parte debido a la inclusión de vivienda para los residentes locales en los pisos superiores de los edificios restaurados.
  • Enfrentar los temas de inclusión social, p. ej. proyectos de vivienda con servicios de asistencia para personas de la tercera edad.

 

¿Cuál es el impacto medioambiental?

  • El programa hace uso de los edificios y la estructura urbana existente, con un enfoque en la restauración y la rehabilitación.
  • La OHCH dispone de una planta para reciclar los desechos producidos por la demolición y la construcción.  Los escombros son convertidos en material de construcción que luego es reutilizado en otras obras de construcción. Los elementos con valor artístico o patrimonial son preservados y reutilizados en la rehabilitación de los edificios.
  • Se han creado zonas peatonales amplias en el centro de la ciudad, donde el transporte público circula a lo largo del perímetro de las áreas residenciales, reduciendo de manera importante los niveles de ruido y contaminación.
  • La OHCH ha colaborado con las empresas responsables de mejorar y ampliar la infraestructura y los servicios en el área, incluyendo los suministros de agua, gas y electricidad.
  • Los nuevos diseños de vivienda toman en consideración los factores ambientales y hacen un mejor uso de la ventilación y la luz natural.
  • Se trabaja para mejorar la recolección de desechos sólidos y el reciclaje.
  • Se han sembrado y reverdecido áreas y terrenos vacantes.
  • Existe un programa en ejecución para reducir la contaminación en la bahía de La Habana, liderado por el Grupo de Trabajo Estatal para la Bahía de La Habana.  Una parte de la fauna marina que había sido gravemente afectada ha sido recuperada y los gases tóxicos y olores ofensivos han sido eliminados.

 

¿Cómo es su sostenibilidad financiera?

  • El objetivo del programa es ayudar a los residentes a recuperar un sentimiento de identidad de vecindad y alentar la participación local en la planificación de proyectos de revitalización de la comunidad, así como rescatar las tradiciones culturales africanas de algunos residentes. Algunas comunidades han desarrollado jardines urbanos en espacios desaprovechados entre los edificios de apartamentos.
  • La OHCH opera un centro de capacitación para jóvenes entre las edades de 18 y 21 años para que estén calificados para trabajar en los campos de la construcción y la jardinería contemplados en la preservación y restauración de los edificios históricos.  Además, la OHCH apoya la prestación de servicios educativos, sociales, culturales y recreativos con personal profesional calificado, que incluyen la capacitación de jóvenes en temas como arte, danza, teatro, literatura y ecología.
  • El programa busca solucionar los problemas de hacinamiento, mala ventilación y la inadecuada provisión de infraestructura y servicios en La Habana Vieja, lo que conlleva una mejoría de las condiciones de vida y de salud en el área.
  • El programa da prioridad a los habitantes más vulnerables, incluye proyectos especiales de vivienda que brindan asistencia a personas de la tercera edad, que representan el 18% de la población de La Habana Vieja. La estrategia de toma de decisiones participativa a través de talleres comunitarios es apoyada por los Consejos Populares y por el Gobierno Local de La Habana Vieja.
  • La selección de las familias que permanecen en los edificios restaurados o que deben ser reubicadas se basa en el número de años que han vivido en el edificio, la estructura de la familia, los vínculos ocupacionales con el territorio y la presencia de personas discapacitadas o grupos vulnerables, entre otras consideraciones. De haber más de una familia en la casa, cada una recibirá una casa nueva.

 

¿Cuál es el impacto social?

  • El objetivo del programa es ayudar a los residentes a recuperar un sentimiento de identidad de vecindad y alentar la participación local en la planificación de proyectos de revitalización de la comunidad, así como rescatar las tradiciones culturales africanas de algunos residentes. Algunas comunidades han desarrollado jardines urbanos en espacios desaprovechados entre los edificios de apartamentos.
  • La OHCH opera un centro de capacitación para jóvenes entre las edades de 18 y 21 años para que estén calificados para trabajar en los campos de la construcción y la jardinería contemplados en la preservación y restauración de los edificios históricos.  Además, la OHCH apoya la prestación de servicios educativos, sociales, culturales y recreativos con personal profesional calificado, que incluyen la capacitación de jóvenes en temas como arte, danza, teatro, literatura y ecología.
  • El programa busca solucionar los problemas de hacinamiento, mala ventilación y la inadecuada provisión de infraestructura y servicios en La Habana Vieja, lo que conlleva una mejoría de las condiciones de vida y de salud en el área.
  • El programa da prioridad a los habitantes más vulnerables, incluye proyectos especiales de vivienda que brindan asistencia a personas de la tercera edad, que representan el 18% de la población de La Habana Vieja. La estrategia de toma de decisiones participativa a través de talleres comunitarios es apoyada por los Consejos Populares y por el Gobierno Local de La Habana Vieja.
  • La selección de las familias que permanecen en los edificios restaurados o que deben ser reubicadas se basa en el número de años que han vivido en el edificio, la estructura de la familia, los vínculos ocupacionales con el territorio y la presencia de personas discapacitadas o grupos vulnerables, entre otras consideraciones. De haber más de una familia en la casa, cada una recibirá una casa nueva.

 

Obstáculos Encontrados

La principal barrera que ha enfrentado la OHCH es el sostenido deterioro urbano acumulado a través de los años, principalmente en los edificios residenciales sometidos al hacinamiento, así como los crecientes costos de construcción y la limitada disponibilidad de algunos materiales de construcción. En el 45% de la vivienda existente disponible viven familias que gozan de un usufructo gratuito (derecho legal para habitar la propiedad, sin ningún costo) y esto ha sido una de las causas que ha llevado al deterioro de los edificios.  Una de las estrategias desarrolladas para lidiar con los obstáculos mencionados incluye contar con especialistas mejor calificados y un desarrollo más amplio. La División de Vivienda creada dentro de la OHCH aplica reglas especiales en esta área y se atenderán temas relacionados específicamente con la vivienda.

 

Lecciones Aprendidas

  • El centro histórico debe ser visto como un espacio de participación social.
  • Al reinvertir las utilidades en programas sociales, se puede conseguir un modelo sostenible de desarrollo inclusivo.
  • La voluntad política al más alto nivel del estado fue el elemento clave para asegurar el éxito del programa.
  • La existencia de una ‘entidad líder’, de reconocido prestigio nacional e internacional, coordinadora de todo el proceso, ha hecho más viable y ágil la recuperación integral.
  • Es posible rehabilitar La Habana Vieja en una forma económicamente sostenible y al mismo tiempo preservar la zona residencial de la misma, evitar la segregación espacial, el aburguesamiento y la exclusión social.

 

Evaluación

De acuerdo con la encuesta llevada a cabo por especialistas del Plan Maestro, el 60% de la población general del área dijo haberse sentido beneficiada por los cambios producidos en el área, a la vez que el 70% manifestó que le gustaría continuar viviendo en La Habana Vieja.  El 95% considera al programa de restauración como beneficioso. Los residentes tienen un sentimiento de orgullo.  A la fecha, aproximadamente 1.500 hogares han sido rehabilitados y más de 1.300 han sido sometidos a medidas de emergencia para fortalecer las estructuras.  Adicionalmente, se han entregado 1.060 nuevas viviendas a familias que fueron reubicadas permanentemente, como una forma de atender problemas de hacinamiento grave (tanto en nuevas construcciones como por medio de la reutilización adaptiva), el 45% de los cuales están localizadas en La Habana Vieja, un 41% en Alamar, un 8% en Capdevila y un 6% en otras áreas de la ciudad.  El financiamiento del proyecto proviene de los ingresos generados a través de las propias empresas comerciales de la OHCH, así como de la asistencia de donantes internacionales para proyectos específicos. El proyecto busca proveer oportunidades para la generación de ingresos (p. ej. en industrias relacionadas con el turismo y la construcción) y se da a los residentes locales la primera prioridad para empleos y capacitación como obreros calificados para la construcción en los procesos de restauración.

 

Transferencia

El crecimiento económico que la OHCH alcanzado a lo largo de los años, logrado a través de su modelo de gestión sostenible, ha hecho posible que la organización incremente su escala de trabajo, ampliando el área de rehabilitación a casi el 35% de La Habana Vieja y aumentando significativamente el número de propiedades restauradas, rehabilitas y construidas.

A nivel local, el proyecto ha sido extendido a dos otras áreas de la ciudad, el Malecón Tradicional (construcción de casas nuevas y rehabilitación) y el Barrio Chino de La Habana (rehabilitación, mantenimiento y servicios de asistencia).

A nivel nacional, la estrategia ha sido transferida a los centros históricos de otras cuatro ciudades de Cuba (Trinidad, Camagüey, Cienfuegos y Santiago de Cuba), creándose en 2009 una RED de Oficinas del Conservador y Oficinas del Historiador de Cuba, con el objetivo de perfeccionar el trabajo.  Para enfrentar los desafíos de una población que envejece, el Ministerio de Salud está estudiando la posibilidad de extender el sistema de vivienda asistencial a personas mayores en todo el país.

A nivel internacional, la OHCH ha establecido vínculos con siete ciudades mexicanas declaradas como patrimonio de la humanidad y ha dado servicios de consultoría a pedido del gobierno de la ciudad de México.  La estrategia también ha sido transferida a las ciudades de Caracas y Puerto Cabello en Venezuela.  Se solicitó a la OHCH que auspiciara como anfitrión una visita de los representantes de todas las ciudades registradas en la lista de Patrimonio Mundial, organizada por UNESCO-Brasil, para aprender de la experiencia cubana.  Los seminarios y conferencias  internacionales sobre la rehabilitación de centros históricos, realizados por la OHCH cada año al que asisten delegados de otras ciudades de América Latina y de otras partes del mundo, también contribuyen a la transferencia de esta estrategia.