Muchos países han introducido objetivos de reducción de carbono como parte del esfuerzo global para combatir el cambio climático. Los edificios antiguos consumen mucha energía, lo que los convierte en una importante fuente de emisiones de carbono, además de ser incómodos y caros para vivir. Sin embargo, las obras de rehabilitación y las mejoras (a menudo llamadas retrofitting) destinadas a una mayor eficiencia energética son costosas y requieren mucho tiempo. Para los propietarios de viviendas sociales sin ánimo de lucro, que a menudo tienen que gestionar varios cientos de viviendas, el problema parece irresoluble.
Ante este reto, un grupo de asociaciones de vivienda holandesas decidió unirse para encontrar una forma más rápida y económica de modernizar sus viviendas a gran escala. Solicitaron a los fabricantes que presentaran nuevas soluciones, con la promesa de implementar la mejor. La idea ganadora fue «Energiesprong», un sistema que utiliza paneles prefabricados aislantes para paredes y techos y una gama de tecnologías ecológicas inteligentes. Los paneles prefabricados se fijan directamente al edificio existente, acelerando el proceso de construcción y minimizando las molestias a los residentes.
Las renovaciones de Energiesprong se realizan en muy poco tiempo (normalmente entre siete y diez días) y consiguen una reducción del 70-80 % en el consumo energético del edificio. Desde su introducción en 2011, se han completado más de 10 10,000 proyectos en siete países de Europa y Norteamérica, y se prevén miles más.











