Homegrown Homes (HH), originalmente llamada Corporación para el Desarrollo de Viviendas Comunitarias de Peterborough, es una organización sin fines de lucro fundada por dos residentes locales en 1998. Su misión es proporcionar vivienda asequible a personas de bajos ingresos en Peterborough, Ontario, Canadá, sin depender de la financiación gubernamental continua. HH renueva o construye viviendas con fondos provenientes de subvenciones, donaciones y colaboraciones creativas. Presos y voluntarios de la comunidad suelen colaborar en las renovaciones, adquiriendo habilidades y apoyando la reintegración.
Peterborough enfrenta altos costos de vivienda, y muchos inquilinos gastan más del 30% de sus ingresos en vivienda. HH ayuda ofreciendo alquileres al menos un 15% por debajo de los precios de mercado, y a menudo más. A finales de 2009, HH había alojado a 53 personas en 21 hogares, incluyendo personas mayores, familias, personas con discapacidad, exdelincuentes y jóvenes sin hogar. La mayoría de las viviendas son antiguas, renovadas para ser cálidas, seguras y energéticamente eficientes.
En lugar de poseer terrenos en su totalidad, HH a veces utiliza terrenos municipales mediante un acuerdo especial que permite a la ciudad recuperarlos si no se utilizan para vivienda asequible. Este enfoque permite a HH utilizar el terreno como palanca financiera, evitando así la dependencia gubernamental a largo plazo.
Las viviendas están distribuidas por toda la ciudad, lo que previene la concentración de la pobreza. Los voluntarios, incluyendo estudiantes y grupos religiosos, desempeñan un papel fundamental. HH también promueve la sostenibilidad ambiental mediante la reutilización de materiales y la mejora de la eficiencia energética, lo que reduce significativamente los costos de los servicios públicos.
A pesar de enfrentar desafíos como el aumento de los costos de construcción y la resistencia de la comunidad, HH ha demostrado ser financieramente estable y tener un impacto social. Actualmente, es un modelo para iniciativas similares en otras partes de Ontario y el resto del mundo. HH demuestra que, con liderazgo local, creatividad y sólidas alianzas, las comunidades pueden abordar la inseguridad habitacional de forma eficaz y sostenible.









