Las ciudades de toda Europa se enfrentan a un creciente problema de personas sin hogar. Las personas sin hogar pueden ser vulnerables a la violencia, la explotación, el abuso de drogas y alcohol, y a problemas de salud mental, lo que puede dificultar el mantenimiento de un arrendamiento una vez realojadas. El enfoque habitual para abordar el problema de las personas sin hogar es abordar primero estos problemas, antes de encontrar un hogar permanente.
Housing First revoluciona este modelo al ofrecer a los clientes un hogar seguro y protegido. En Ámsterdam, Discus Housing First ha llevado este enfoque un paso más allá para crear un programa innovador y adaptable que otorga a los clientes el control total del proceso, permitiéndoles tomar decisiones fundamentales, como la ubicación del hogar y el tipo de apoyo que reciben. Los clientes también eligen a su asistente social para crear un programa de apoyo único, pero voluntario, que se adapta a sus necesidades cambiantes. Desde abril de 2006, Discus ha alojado con éxito a más de 600 personas utilizando este enfoque de trabajo social altamente personalizado.
El programa Discus, con un presupuesto de 10 millones de euros (11.2 millones de dólares estadounidenses), está financiado por el municipio de Ámsterdam, que quedó tan impresionado por los resultados que adoptó Housing First como política oficial para las personas sin hogar en 2017. El método también se ha implementado en docenas de otras ciudades holandesas y europeas, ayudando a transformar la forma en que se aborda el problema de las personas sin hogar en los Países Bajos y más allá.


























