Las madres solteras en Japón reciben un hogar seguro y estable gracias a un proyecto innovador que aprovecha algunos de los millones de propiedades vacías del país. Encontrar un lugar asequible para vivir puede ser difícil para ellas, ya que les resulta difícil trabajar después de tener hijos en Japón y a menudo se asume que son económicamente inestables. El estigma social, la falta de oportunidades económicas y el altísimo costo de la vida en ciudades como Tokio hacen que la mayoría de las madres solteras y sus hijos vivan por debajo del umbral de la pobreza.

Little Ones, una organización sin fines de lucro fundada en 2008 para apoyar al creciente número de familias monoparentales, trabaja con propietarios, agentes inmobiliarios y el gobierno local para adquirir viviendas vacías o abandonadas. Estas representan el 14 % del parque inmobiliario total de Japón y se consideran un grave problema. Las propiedades se renuevan con subvenciones gubernamentales y se alquilan a madres solteras a precios reducidos.

El proyecto ha recibido reconocimiento nacional por su labor para eliminar la pobreza habitacional y ha sido reconocido como una de las mejores prácticas en la gestión de propiedades vacías en Japón. Desde 2013, Little Ones ha albergado a más de 200 madres solteras mediante este enfoque, convirtiendo viviendas abandonadas y problemáticas en hogares muy necesarios para un grupo vulnerable de mujeres y niños.


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La historia de Yoshiko

Yoshiko Suzuki, madre soltera de 34 años, se enfrentó a la aterradora perspectiva de quedarse sin hogar cuando recibió una orden de desalojo inesperada. Sin apoyo familiar, sin avalista y con apenas ingresos suficientes para sobrevivir, luchó por encontrar una vivienda estable para ella y su hijo de tres años. Su enfermedad y el estrés creciente lo complicaron todo...