Tras el tifón Haiyan, el más grande del mundo, que devastó extensas zonas del país en 2013, CARE Filipinas ayudó a más de 15,500 familias a reconstruir sus hogares. Los programas de recuperación financiados suelen estar dirigidos por expertos, no por la comunidad, y las personas suelen ser desplazadas de sus comunidades y se les proporciona refugio de emergencia. Sin embargo, las personas afectadas no siempre pueden esperar apoyo externo, y la autorecuperación representa alrededor del 90 % de todas las reparaciones y reconstrucciones de viviendas tras un desastre natural.

Este programa apoyó la recuperación de vidas y hogares tras el paso del tifón, proporcionando orientación, equipo, subvenciones en efectivo y asistencia técnica. Utilizando materiales disponibles localmente y escombros de las casas destruidas, han ayudado a las familias a evitar la reubicación, conservar los derechos sobre sus hogares y tierras, y mantener sus vínculos sociales. Mediante capacitación sobre cómo hacer sus hogares más seguros, la población local se ha vuelto más resiliente ante los desastres naturales.

El apoyo a la autorecuperación es un enfoque que podría alcanzar una escala mucho mayor. La combinación de orientación básica, herramientas sencillas y recursos permite a las organizaciones humanitarias ayudar a más personas. Aprovecha al máximo la resiliencia humana natural y permite a las personas tomar las riendas de su propia recuperación.


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La historia de Minet

Minet, directora ejecutiva del Centro Leyte para el Desarrollo (LCDE), sobrevivió y respondió a la devastación causada por el tifón Haiyan en Tacloban. Tras cuatro días en Manila, regresó y encontró su casa y su oficina destruidas, sin techos y con escombros por todas partes. A pesar de haber perdido décadas de ahorros, Minet y su equipo se negaron...