Un Techo para Chile (UTPCH) nació en 1997 cuando estudiantes universitarios y un sacerdote jesuita observaron las precarias condiciones de los barrios marginales de Chile y decidieron actuar. Al principio, construyeron sencillos refugios de madera para familias necesitadas. Con el tiempo, el proyecto creció: primero, incluyó programas de apoyo social como educación y capacitación laboral, y ahora, se dedica a la construcción de viviendas permanentes.
El objetivo de UTPCH es sacar a las personas de la pobreza, no solo brindarles refugio. Planean construir 10,000 viviendas permanentes para familias que viven en barrios marginales, la mayoría de las cuales se mantendrán cerca de sus barrios originales. Cada familia participa activamente: ahorra dinero, forma grupos, elige terrenos y ayuda a diseñar su nueva comunidad. Hasta la fecha, más de 8,000 familias participan en 104 proyectos, con más de 600 viviendas construidas.
Las viviendas se financian principalmente con subsidios gubernamentales, y cada familia también ahorra $800. UTPCH recauda fondos adicionales de empresas privadas y de la recaudación de fondos en las calles para mejorar la calidad de las viviendas y financiar programas de apoyo. Los voluntarios, en su mayoría estudiantes, desempeñan un papel fundamental en la construcción de viviendas y la gestión de programas comunitarios.
Este trabajo va más allá de la construcción. UTPCH ayuda a familias a acceder a atención médica, aprender habilidades financieras y construir comunidades más sólidas y seguras. Su modelo se ha adoptado en otros 16 países latinoamericanos, con más de 70,000 viviendas temporales construidas hasta la fecha.
El proyecto también desafía las barreras sociales, involucrando a jóvenes de todos los orígenes y haciendo de la vivienda pública algo que los arquitectos desean diseñar con éxito. Si bien el costo del terreno y la burocracia son obstáculos, el éxito del proyecto demuestra que con la combinación adecuada de personas, financiación y entusiasmo, es posible construir no solo viviendas, sino un cambio duradero.





