La crisis económica argentina ha profundizado los niveles de pobreza y ha hecho que la vivienda sea inaccesible para muchos. En Buenos Aires, la rápida ola de reurbanizaciones con fines de lucro ha agravado aún más este problema, marginando a los residentes de bajos ingresos. El Movimiento de Ocupantes e Inquilinos (MOI, también conocido como Federación de Cooperativas Autogestionadas) desafía esta tendencia con La Fábrica, una cooperativa de vivienda que ofrece viviendas asequibles y de alta calidad a personas necesitadas en el corazón del céntrico barrio de Barracas, en Buenos Aires.
La Fábrica está impulsada por sus miembros —los residentes—, quienes participan activamente en la toma de decisiones. Además, aportan su tiempo y trabajo para construir sus futuras viviendas, en un sistema conocido como «apoyo mutuo ancestral».
A través de su Equipo Profesional Interdisciplinario (EPI), la Federación aporta servicios arquitectónicos, sociales, legales y contables. El proyecto también genera oportunidades laborales para los miembros de la organización a través de "Casa Base", su cooperativa de trabajo. Este enfoque colaborativo empodera a los asociados, fortalece el sentido de comunidad y garantiza la sostenibilidad del proyecto.
La Federación también es un centro comunitario que ofrece programas de cuidado infantil, educación y apoyo. Su enfoque en el bienestar de los residentes y el énfasis en las oportunidades económicas contribuyen a mitigar los efectos de la pobreza y la desigualdad. La Fábrica es un modelo impactante y sostenible de vivienda y hábitat asequibles y atractivos. Su éxito se sustenta en la incidencia política del Ministerio del Interior (MOI) en un modelo de autogestión que promueve la vivienda y la participación comunitaria. Al replicar este modelo en otras partes del país y a través de reformas políticas, el MOI está creando un panorama de vivienda y hábitat más justo y equitativo para Argentina y el resto del mundo.








